sábado, 5 de mayo de 2012
Con las rodillas enroscadas al pecho, respira lentamente, como queriendo saborear cada aliento que aquella habitación.
Con la cabeza llena de sombras y los ojos bien abiertos atesora las últimas palabras para ese día.
- Estoy sola - repitió dos con los ojos llenos de lágrimas.
Intentó recordar los últimos días en que sus ojos brillaban con cada despertar y sentía que podía seguir con todo lo que en su camino se cruzará ... pero había pasado mucho tiempo, el polvo cubría ya los recuerdos y su mente no podía viajar, ni siquiera alejarse.
Cuando el último sollozo salió de su garganta, el sueño formó parte de su única salida, de la única forma de escapar imaginando que todo volvería a ser como antes.
Y voló, voló, voló... años, días, horas infinitas.
Al menos eso bastaría mientras no volviera a abrir los ojos.


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